Gendarmería Nacional en Tucumán detecta y detiene a nueve mujeres bolivianas, incluyendo madres solteras y jubiladas, que ingerían cápsulas de cocaína en sus estómagos, incautando 10 kilos de droga en total mediante radiografías.
Las detenidas enfrentan penas de 4 a 15 años por narcotráfico según la Ley 23.737, no excarcelables, pese a contexto de vulnerabilidad y feminización de la pobreza que las lleva a actuar como mulas por 1.000 a 5.000 dólares cada una.
Panel discute polémica: son narcotraficantes que alimentan negocio millonario de droga hacia Europa y EE.UU., pero muchas mujeres pobres son cooptadas por bandas, terminando en cárceles repletas mientras jefes escapan; vinculado a narcofemicidios según observatorio de Lucía Pérez.
Expertos enfatizan cortar redes superiores, no solo mulas, ya que miles pasan controles diarios y el Estado debería usar testigos protegidos para atacar fondos, protegiendo salud pública de jóvenes afectados por consumo.