Julieta Díaz contó en Pequeños Grandes Sueños cómo su padre actor la inspiró desde niña a seguir ensayos y estudiar teatro a los 11 años, pese a profesores conservadores que dudaban de su futuro.
A los 17 debutó en miniserie gracias a su padre; Rolly Serrano ayudó con reel para Polka, donde trabajó 15 años en telenovelas como Consecuencia, ganando fama callejera con personajes intensos que generaban reconocimiento y pudor.
Su madre también impulsó el mundo expresivo; ahora versátil en tele, cine y teatro, actúa en Las Ising con Soledad Villamil y Pilar Gamboa sobre hermanas y Alzheimer en Paseo La Plaza.
En cierre, destacó cómo el padre combatió prejuicios familiares y escolares, animándola a perseguir su vocación con confianza, como hacer pan bien aunque no guste a todos.