En la audiencia preliminar contra Agustina Páez por injuria racial en Río de Janeiro, la fiscalía redujo cargos de tres delitos a uno continuado con pena mínima de dos años reemplazable por servicios comunitarios y reparación a víctimas. Ni fiscalía ni querella se opusieron a su retorno a Argentina; el juez definirá caución en días.
Agustina, con tobillera electrónica y amenazada (había dicho que se suicidaría si iba a cárcel brasileña), pidió disculpas individuales a cada víctima, reconociendo gravedad del racismo en Brasil. Víctimas aceptaron y se retiraron; no hubo disculpas del denunciante que le hizo gesto obsceno.
Padre Mariano Páez y abogada Carla Junqueira celebran alivio tras tres meses de calvario; Agustina se siente aliviada pero temerosa por amenazas, planea servicios en Santiago del Estero. Esperan resolución rápida para volar; posible resarcimiento financiero por víctima o hecho único.
Agustina enfatizó interiorizar contexto cultural del delito en Brasil y empatizar con víctimas de racismo, planea volver pese a miedo pero con ganas de regresar al país.