A 50 años del golpe, persisten juicios por crímenes de lesa humanidad tras fallo Corte 2005 declarando inconstitucionales leyes Punto Final y Obediencia Debida. Más de 350 sentencias, 1200 condenados mayoritariamente en arresto domiciliario, 37 prófugos.
Tribunales orales federales en todo país investigan secuestros, torturas, violencia sexual, robo bienes e identidades en causas como ESMA. Querellantes: organismos DDHH, secretarías, familiares. Fiscales y Procuraduría impulsan procesos imprescriptibles.
Imputados ancianos mueren antes sentencia o por salud; únicos en mundo juzgando responsabilidades más allá cúpulas. Búsquedas activas continúan nacional e internacional.