Según The New York Times, el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman presiona a Donald Trump para no detener la guerra contra Irán, viéndola como oportunidad histórica para reconfigurar Oriente Medio con golpe profundo y operaciones terrestres.
Países del Golfo como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos evalúan sumarse, cansados de misiles iraníes. Rechazaron propuestas que den más control a Irán sobre Estrecho de Hormuz, temiendo influencia futura en exportaciones energéticas.
The Wall Street Journal y Bloomberg confirman crisis económica por estrangulamiento del estrecho y ataques a refinerías, puertos y aeropuertos.