Vera conoció a Jesús a través de su madre que veía el show de la fe por televisión, pero se angustiaba tras su muerte y consultó a una quiromante que le indicó buscar a Dios. En casa de su hermana encontró una iglesia donde la pastora Juliana ministró la palabra, eliminando su tristeza.
En 2006 se unió a una iglesia de la gracia en Sorocaba con su esposo e hija, bautizándose en 2007 y su hija en 2008. Vera patrocinó la obra de Dios por obediencia. Sin embargo, su hija Priscila se rebeló en adolescencia, se fue de casa y entró en malos caminos, viviendo con una mujer en relación lesbiana.
Vera recibió la palabra de Isaías 61:9 que su linaje sería bendito, rechazando al diablo. Priscila consultó un adivino que la exhortó a volver a Dios, asistió a un retiro, dejó la relación, se casó con Rodrigo y dio nietas Sarita en 2019 y Rebeca en 2024.
La familia ahora sirve al Señor, y Vera agradece la palabra viva de Dios que se cumple.