La ventanita más buscada de Villa Urquiza, un emprendimiento de panadería que surgió hace un año en plena crisis como alternativa al catering, atrae multitudes con productos frescos como medialunas esponjosas, bolas de fraile, cookies de Nutella y Kit Kat. Los vecinos arman picnics en la vereda con mates y reposeras.
El equipo, liderado por Martín y su socia, decidió abrir la persiana un sábado tras una situación compleja, y el boca en boca en Instagram explotó el negocio. Ofrecen dulces y salados diarios según "lo que pinta", como cremonas rellenas y sándwiches de conchichó el sábado.
Destacan la medialuna tierna con mucha manteca que se deshace, y agradecen a 20 personas del equipo, vecinos, proveedores y familia. Marina prueba en vivo las delicias, generando risas y exclamaciones de lo "obsceno" de rico que está todo.