En Gran Hermano, una discusión por una taza sucia desatada por Chin(cia) escaló a insultos feroces entre Manu y Sol, con acusaciones de nerviosismo, complots fallidos, envidia y uso de anabólicos.
Panelistas analizan cómo detalles mínimos como platos sucios provocan guerras en la casa por falta de contención, tecnología y dopamina, comparando con ediciones pasadas más amigables.
Mavinga llora acusada de violenta por Esol, Danelic y Chincia, relatando infancia de golpes y desprecio que la endureció; defiende su resiliencia y niega ser violenta.