El Convoy Nuestra América llega a Cuba con 20 toneladas de ayuda de activistas de 30 países, incluyendo Pablo Iglesias, mientras protestas estallan por apagones masivos y falta de luz en La Habana.
Iglesias culpa al "bloqueo" de Estados Unidos por la crisis energética, defiende el socialismo citando China y exige dejar fracasar al régimen solo. Critican el contraste: el Palacio de Convenciones con luces y aire acondicionado, mientras el pueblo sufre oscuridad.
Informes muestran cubanos en ruinas sin electricidad, recolectando agua de lluvia, y jóvenes influencers denunciando adoctrinamiento en escuelas y librerías. Pablo Iglesias produce contenido para su canal Canal Red desde hoteles lujosos.
Los conductores ridiculizan a Iglesias como "payasín" y destacan voces juveniles contra comunistas extranjeros que protestan libremente en Occidente pero no en Cuba.