Luisito, ex participante de Cuestión de Peso que celebra 20 años, reveló que bajó 235 kilos pese a obesidad mórbida y leucemia diagnosticada en 2004. Entró al reality en 2010 con 186 kilos y medio, postrado en cama, y transformó su vida rompiendo entornos tóxicos que lo llevaban a recaídas por adicción a la comida.
Contó que vendía panchos y hamburguesas pese a su lucha, pero identificó frustraciones laborales y familiares como triggers para comer. Cambió su círculo de apoyo con familia alentadora, incluyendo esposa Noelia que lo sacó del pozo, y ahora motiva a otros a no rendirse ante obesidad como enfermedad.
Recordó quimioterapia en Hospital Centenario de Santa Fe, miedo al ver pacientes desaparecer, y cómo el programa pionero logró ley de obesidad. Pidió pedir ayuda a tiempo y no sentirse solo, cerrando el programa de Puro Show con aplausos y mensaje a su mujer.
Mostraron clips de su entrada al reality, pesajes y testimonios de impacto vital, destacando que Cuestión de Peso es familia y salvación personal para él y participantes como Mario y Alberto.