Medios iraníes desmintieron cualquier negociación con Estados Unidos después de que Donald Trump asegurara este 23 de marzo que hay conversaciones para poner fin al conflicto en Medio Oriente.
Trump ordenó posponer ataques a infraestructura energética iraní por cinco días mientras el diálogo continúa, según publicó en Truth Social, pero Irán rechazó la existencia de tales charlas y acusó al presidente de manipular precios energéticos. Al mismo tiempo, Israel lanzó nueva oleada de ataques en Teherán, y Benjamin Netanyahu afirmó que aplastan al enemigo y ganan la batalla, llamando a otros países a unirse.
Los mercados reaccionaron con baja en precios del petróleo: el barril de referencia estadounidense cayó a 90 dólares y el Brent un 6% por debajo de 100 dólares, reflejando alivio ante posible distensión. En Jerusalén sonaron sirenas antiaéreas, obligando a la gente a refugiarse mientras prosiguen bombardeos tras tres semanas de guerra iniciada el 28 de febrero.
Irán amenaza con respuesta sin contención si atacan sus instalaciones y solo usó mínima parte de arsenal, mientras líderes europeos como Pedro Sánchez de España negaron bases para operaciones contra Irán, ganando elogios del presidente iraní Masoud Pezeshkian. Israel criticó a Sánchez por ser usado en propaganda iraní.
Trump mencionó contacto con alto rango iraní, no con Mojtaba Khamenei, sucesor del líder supremo asesinado, cuya existencia pública es dudosa tras bombardeos.