Rubén Andrés Grasso, de 43 años y condenado a prisión perpetua por doble homicidio, estafaba con alquileres falsos de propiedades en Mar del Plata desde la cárcel de Magdalena. La DDI de San Isidro allanó su celda y secuestró el celular usado.
Un hombre de 73 años pagó por un aviso falso en Playa Varese en diciembre pasado, pero la propiedad no existía. La investigación reveló las operaciones del detenido, quien enfrenta nuevo juicio por estafas.