Lucas Forastieri, influencer con 1,4 millones de seguidores e hijo del fundador de Transportes Atlántida (línea 57), estafó a decenas por millones de pesos y dólares mostrando un lifestyle lujoso en redes con Porsche, Lamborghini, Ferrari, mansiones y viajes para atraer inversores a negocios inmobiliarios, cosechadoras y pozos.
Damnificados lo confrontaron en Luján Tennis Club y barrio privado La Concepción, con deudas como 300.000 dólares, 50.000 dólares, 30.000 dólares, 2.000 dólares en Uruguay, 1 millón de pesos, 800.000 pesos y 500.000 pesos en cheques sin fondos. Videos muestran testigos escalando autos para detenerlo cuando huía, y tiene 190 millones de pesos en cheques rechazados en Banco Central.
Estafó desde colectas falsas para inundados y parroquias hasta personal trainer, lavacoches y trabajadoras sexuales a las que pagó al inicio pero luego no. Viene de familia respetada pero continúa estafando vecinos en el country, donde personal de seguridad apretó al equipo periodístico y llamó policía para impedir filmar en vía pública.
Denuncias dispersas en distintos juzgados impiden unificación y prisión por falta de antecedentes. Forastieri juega tenis como si nada pese al revuelo, con damnificados temiendo exponerse al denunciar. La Fiscalía 1 de Mercedes acumula casos, pero urge unificar para mayor pena.