Agostina Páez enfrenta audiencia preliminar en Río de Janeiro por tres denuncias de injuria racial tras un gesto en el bar Barcin el 14 de enero, con Fiscalía pidiendo 15 años de cárcel.
Lleva tobillera electrónica, no puede salir ni volver a Argentina, recibe amenazas reales y virtuales, mudó de departamento. Defensa pide seguir proceso desde Santiago del Estero por miedo y falta de recursos, padre viaja para apoyarla.
El incidente surgió por cruce con trabajadores por cobros y gestos obscenos adentro, según ella hostigada. Tres denunciantes, incluido trabajador, piden resarcimiento; no hay cámaras internas. Turistas ven caso como pena ejemplificadora excesiva.
Mañana a las 15:30 declara, con querellantes presentes. Cancillería argentina podría ayudar a quitar cautelares.