En el programa Hacete cargo, Claudio reflexiona desde las Tierras Altas de Villa General Belgrano, en Calamuchita, Córdoba, sobre la felicidad verdadera como experiencia espiritual de vivir cada minuto con amor y gratitud, generando un estado de dicha o gracia divina, no como posesión efímera de estímulos externos.
Explica que el ser humano es un campo esencial de posibilidades infinitas, unido inseparablemente al universo, y critica la rutina limitante que impide explorar esa expansión natural, promoviendo la recuperación de la divinidad interior mediante prácticas como la meditación, nutrición y movimiento, junto a la doctora Laura Pineri.
Cita frases de maestros espirituales impresas por Marisa, dueña del lugar, sobre espiritualidad como esencia del ser, opuesta a la mezquindad que genera guerras donde todos pierden, recordando a Hemingway en Por quién doblan las campanas que la muerte de otro disminuye al propio ser.
Insiste en salir del "closet de la ignorancia" para abrazar la espiritualidad, vibrar alto como en dimensiones luminosas, y vivir en armonía consigo mismo para armonizar con el mundo, promoviendo retiros en el lugar abiertos todo el año y en abril.
Menciona brevemente conflictos globales como ejemplos de ignorancia, pero enfatiza respirar, amar y sanar, reconociendo que incluso los iluminados tropiezan pero se levantan, a diferencia de quienes normalizan la oscuridad.