Un chico de 12 o 13 años arrojó un banco a su profesora durante una clase en Córdoba, generando reuniones de docentes que denuncian falta de límites y autoridad en las aulas.
En Mar del Plata, una nena de 10 años atacó a su docente con golpes y una lapicera en la espalda mientras intervenía en una pelea, respondiendo "Nadie me dice lo que tengo que hacer". Los maestros piden sanciones y apoyo para controlar la violencia creciente incluso en niños pequeños.
Los docentes se sienten abandonados y destacan que la escuela refleja problemas sociales profundos.