El cierre del Estrecho de Hormuz por Irán bloqueó el 20% del crudo mundial y generó el sismo económico más profundo desde el embargo árabe de los 70, con escasez de combustibles y alimentos en Europa y Asia.
Ataques dañaron infraestructura en Arabia Saudita, Qatar, Kuwait y Emiratos, afectando suministro de gas por 3 a 5 años según CEO de Qatar Energy.
Industria privada rechaza escoltas sin acuerdo político; Trump ultimó a Teherán, que amenazó plantas desalinizadoras, mientras más de 2.000 muertos desde el 28 de febrero elevan riesgos de inflación global.
Empresas de gas licuado de EEUU firman con Asia anticipando prolongación.