Camila Ferochet evalúa evolución consenso democrático sobre Nunca Más desde Alfonsín hasta Milei, destacando quiebres en justicia y memoria. Alfonsinismo fundó pacto con justicia a violadores DDHH y denuncia de dos violencias: guerrillera y estatal, rechazando equiparación de dos demonios.
Menemismo priorizó reconciliación y perdón vía indultos por gobernabilidad, sacrificando justicia ante carapintadas. Kirchnerismo reabrió juicios pero romantizó militancia armada, criticando prólogo original del Nunca Más y reemplazándolo en 2006.
Gobierno Milei critica fuertemente violencia revolucionaria previa al golpe, relativizando terrorismo estatal como excesos en guerra. Encuesta Pulsar muestra 70% considera malo lo de dictadura, 61% ve plan sistemático y 70% apoya juicios a militares, preservando consenso en sociedad pese a dirigentes.