Walter Rogers, de 51 años, falleció tras una pelea con la seguridad de un bar-boliche en Paunero y Laceras, San Miguel. Llegó con amigos cerca del cierre del viernes, no lo dejaron entrar y aplicaron una maniobra de llave que causó presunta asfixia mecánica.
Cuatro miembros de seguridad (de 22, 36, 49 y 50 años) quedaron detenidos. El local fue clausurado con interior revuelto y el dueño está bajo investigación. Cámaras de seguridad fueron secuestradas y el hijo de la víctima de 23 años y un amigo de 45 años son testigos clave.
La zona de bares genera conflictos habituales por horarios de cierre irregulares, con reclamos vecinales. La autopsia determinará si hubo patología preexistente o si la maniobra causó directamente la muerte, en medio de polémica por posibles irregularidades municipales.
El episodio ocurrió en madrugada del sábado, con fiesta interrumpida y batalla campal reportada por vecinos preocupados.