Ludovic Gerbrois, panadero francés, no pudo abrir negocio en Baviera porque Alemania rechazó su título pese a libertad de movimiento en UE, obligándolo a repetir examen de maestro panadero.
La fragmentación de normas nacionales frena la economía europea como un arancel del 110% según FMI; profesiones reguladas por leyes locales impiden movilidad pese a directivas UE.
Algunos defienden normas para calidad local, otros ven proteccionismo; Ludovic ahora enseña fusionando técnicas franco-alemanas, abogando por compartir conocimientos sin barreras.