El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que el país está decidido a seguir atacando a sus enemigos en todos los frentes tras ataques con misiles desde Irán y Líbano que causaron más de 170 heridos en el sur.
Las operaciones de rescate se desplegaron en zonas con edificios destruidos, donde se evacuó a la población por riesgo de nuevos impactos.
La tensión persiste en Tel Aviv y Jerusalén con ataques permanentes en la región.