Monseñor Jorge García Cuerva, Arzobispo de Buenos Aires, preside la Santa Misa desde la Catedral Metropolitana en el quinto domingo de Cuaresma, transmitida por radio, televisión y redes sociales para unir a los fieles, incluidos enfermos, ancianos y detenidos.
La liturgia incluye lecturas de Ezequiel sobre la resurrección de los muertos, el Salmo responsorial que invoca la misericordia del Señor, la Carta de San Pablo a los Romanos sobre vivir según el Espíritu, y el Evangelio de San Juan que relata la resurrección de Lázaro por Jesús en Betania, donde Marta y María lo buscan en medio del dolor.
En la homilía, Monseñor Cuerva reflexiona sobre la "resurrección" de Marta y María a través del encuentro con Jesús, quien es la resurrección y la vida. Destaca cómo superan angustia, tristeza y enojo al creer en Él, invitando a los fieles a salir al encuentro del Señor en Semana Santa para resucitar de preocupaciones, soledad e injusticias.
El sacerdote enfatiza las lágrimas de Jesús ante la muerte de Lázaro, citando al filósofo Emil Cioran, al Cardenal Tolentino Mendoza y a San Francisco de Asís, para valorar el llanto como humano y sanador. Pide quitar "piedras" como hipocresía y violencia, y desatar "vendas" de injusticia para una vida digna.
La celebración continúa con el Credo y oraciones de los fieles por la Iglesia, autoridades argentinas, pobres, enfermos y no creyentes.