Irán lanzó misiles balísticos con ojivas explosivas de media tonelada que impactaron directamente en las ciudades israelíes de Arad y Dimona, hiriendo a más de 175 civiles en zonas residenciales y forzando la evacuación de 150 familias. Los sistemas de defensa como la Cúpula de Hierro y capas superiores fallaron en interceptarlos en este caso, pese a su efectividad histórica del 96-98%, dejando daños en edificios y ninguna muerte reportada hasta ahora.
La corresponsal Gaby Astrosky desde Israel detalló que un niño de 12 años permanece estable pero delicado en el Hospital Soroka, y todas las familias afectadas reciben reubicación inmediata por municipalidades y el Estado israelí, similar al protocolo aplicado en ataques previos. Benjamín Netanyahu tuiteó apoyo a los heridos y habló con el alcalde de Arad, Yair Mayán, mientras se analiza el cambio a misiles de mayor calibre tras probar el sistema israelí durante tres semanas de guerra.
Los misiles demostraron alcance de 3.900-4.000 km, como en el ataque a la base de Diego García en el Océano Índico (interceptado por EE.UU.), amenazando Europa occidental (España, Francia, Reino Unido) y cuestionando subestimaciones previas de Donald Trump. Expertos como Guillermo Giuliano explicaron que son misiles Sejjil-4 o Ramayar-4, supersónicos o hipersónicos, que saturan defensas post-Ramadan con ataques diurnos y nocturnos, apuntando localidades menores para vulnerar coberturas.
Videos mostraron impactos directos, intentos fallidos de intercepción, onda expansiva destrozando casas (ventanas volando, puertas abriéndose) y daños cerca del centro nuclear de Dimona (a 20 km), con radio de destrucción de una manzana. Irán alega haber encontrado "agujeros" en defensas israelíes. Al cierre, conexión en vivo con Ronnie Kaplan, portavoz del Ejército israelí, desde Arad mostrando el cráter del impacto.