Misiles iraníes impactaron en Dimona y Arad dejando 120 heridos cerca de la principal instalación nuclear israelí en el desierto de Negev. Los ataques ocurrieron horas después de bombardeo israelí a Natanz en Irán, en represalia confirmada por Teherán.
Dimona es oficialmente centro de investigación nuclear y suministro energético, pero prensa extranjera indica participación en fabricación de armas atómicas bajo política de ambigüedad. Fallo en sistemas de defensa permitió impactos en zona protegida, elevando tensión estratégica.
OIEA descartó daños estructurales o fugas radiactivas en ambas plantas, pero conflicto cruza límite atacando objetivos atómicos. Desde ofensiva del 28 de febrero, murieron más de 2000 iraníes.