El programa Sin lugar para los débiles recorrió en vivo el Espacio Memoria y Promoción de los Derechos Humanos El Infierno en Avellaneda, ex centro clandestino de detención y tortura durante la dictadura militar de 1976, a días de los 50 años del golpe cívico-militar.
La conductora mostró los calabozos donde hacinaban a 5 o 6 personas por celda, testimonios de sobrevivientes como Horacio Matos, Mila Eloy y Adolfo Paz sobre comida escasa y desnudamientos, y el rol del lugar como Banco de Londres por extorsiones. Se detalló la desafectación en 2016 por decisión de Jorge Ferraresi, pasando de brigada policial a espacio de memoria con 659 víctimas identificadas.
En una sala, se exhibieron fotos de represores como Horacio Luis Castillo, condenado en 2024 por torturas y agresiones sexuales a 64 víctimas, incluyendo María Clara Ciocchini y Claudia Falcone. La recorrida subió a la casa donde Echecolatz vivía arriba mientras torturaba abajo, comparado con la ESMA, destacando la monstruosidad. Se criticó el negacionismo actual del gobierno que niega los 30.000 desaparecidos.
En salas de tortura, Jimena explicó que había cuatro, especializadas en interrogatorios, con testimonios como el de Nilda Loy sobre torturas constantes. Entrevistaron a familiares transgeneracionales: Ada por Oscar Borsi, Claudia por Jorge Rizzo secuestrado en La Matanza, Florencia Chidichimo por su padre meteorólogo que daba partes desde una endija, Nancy Rizo por José fusilado aquí, y María Victoria por Jorge Luis Conchet, todos exigiendo saber dónde están los restos.
El cierre mostró arte de artistas reflejando vida pese al horror, con lemas como ni olvido ni perdón, y se dedicó el programa a Cherkis. La conductora reiteró la necesidad de educar en memoria para evitar repetición, gritando ¡Presente! por los desaparecidos.