Cristina Fernández de Kirchner llegó con amplia custodia a los tribunales de Comodoro Py para declarar como detenida con prisión domiciliaria, saliendo de su casa como estrella rodeada de periodistas y saludando desde el balcón al estilo Madonna en Evita.
En el interrogatorio, mostró fastidio ante preguntas básicas como nombre completo, edad, estado civil, apodo, domicilio en San José 1111, profesión de padres (dijo comerciante y empleada, pero panel cuestionó que el padre era colectivero) y antecedentes penales, respondiendo "es de público y notorio" y burlándose de los jueces por su debilidad.
Panel criticó su actitud soberbia, omisión del segundo nombre Elizabeth, cartera cara y custodia paga, comparándolo con un ping-pong almodovariano. Doctora Verónica la tildó de burla a la justicia, exigiendo más firmeza de jueces.
Debate escaló con defensas sobre su doble presidencia y críticas a custodias de Macri o Karina Milei, mientras panel pedía seguridad para ella.