La Casa Blanca planea pedir al Congreso entre 28.000 y 50.000 millones de dólares suplementarios para costear la guerra contra Irán, que ya acumuló 11.300 millones en los primeros seis días según el New York Times, sin contar preparativos previos.
En los dos primeros días se gastaron 5.600 millones en municiones. La Administración Trump esperaba un conflicto corto, pero necesita aprobación congressional; republicanos podrían respaldarlo, aunque hay opositores internos.
Analista Argemino Barro desde Nueva York destaca que Trump busca elevar el gasto militar de 1 billón a 1,5 billones de dólares anuales, pese a la deuda récord y una industria de defensa limitada en producción masiva.
La agenda exterior de Trump resulta más militarista de lo previsto, complicando el financiamiento ante el aumento del gasto público.