Estaciones de esquí en Alpes usan cañones de nieve artificiales para contrarrestar deshielos por cambio climático, consumiendo electricidad como ciudades grandes.
Besson ofrece sistemas tres veces más eficientes, enfriando agua a -164°C para producir nieve sin tanta energía; lagos retienen agua regional.
En glaciar Monterrache, Félix Quella prueba cuerdas de aspersores sin electricidad, solo presión de agua, para producir 30.000 toneladas y preservar hielo himalayo.
Proyectos buscan donaciones para expandir, usando deshielo primaveral para riego valles.