La empresa Atlas Survivor Shelters en Texas registra aumento en ventas de búnkeres ante la guerra en Irán, con modelos desde 25.000 dólares para cuatro personas por siete días hasta millones para años de supervivencia.
Los búnkeres incluyen puertas blindadas, zona de descontaminación, camas, cocina y baño; se instalan bajo tierra con opciones como bodegas o armerías. Clientes incluyen Andrew Tate, Kim Kardashian y Mark Zuckerberg.
Demanda crece en Medio Oriente, con oficinas en Dubái abiertas antes de la guerra; 20 contenedores listos y 40 en fabricación, esperando facturación superior a tres años en dos meses, impulsada por estados del Golfo.