En el sur de Israel reportan aproximadamente 300 heridos en menos de 24 horas por nuevas oleadas de ataques iraníes con misiles balísticos contra Timón, Tel Aviv y Dimona.
Benjamín Netanyahu calificó la noche como muy difícil y prometió continuar la ofensiva en todos los frentes. Irán asegura que es respuesta a bombardeo en Natanz.
Los ataques impactaron cerca del complejo nuclear de Dimona con riesgo de hasta 90 ojivas, usando bombas de racimo que fragmentan en el aire. Hay preocupación por debilitamiento de defensas israelíes ante misiles de largo alcance de 4.000 km.
Rescatistas trabajan en barrios residenciales de Tel Aviv y zonas bombardeadas en vivo, con saldo de 50 heridos en Dimona. La guerra se desmadró sin límites en las últimas 48 horas.