Misiles iraníes alcanzaron Arad y Dimona en sur de Israel cerca de instalación nuclear, dejando más de cien heridos y fachadas destrozadas en edificios.
Vecinos relataron explosiones y evacuaciones; defensa aérea no derribó todos los proyectiles.
Benjamin Netanyahu visitó el sitio y afirmó que Israel gana la guerra, con toda la nación en el frente.
El ataque responde a bombardeo israelí-estadounidense en Natanz, Irán.