El licenciado Abel Buzarques explica en El Cálamo que la fe y la salud mental no son aspectos separados, ya que ambas involucran a la misma persona integral.
Abel detalla que la psicología tradicional se centraba en el cerebro y conductas, pero el Islam reconoce al ser humano como uno solo, con emociones, pensamientos y experiencias en todas las áreas de la vida, como trabajo, familia o estudios. Critica la visión biologista limitada y enfatiza que somos individuos únicos dentro de una comunidad.
Da ejemplos cotidianos, como cómo un mal encuentro en el colectivo arruina el día, sumando experiencias emocionales, culturales e interaccionales. Propone tips prácticos para compartir conocimiento, comparándolo con la misericordia del Islam para toda la humanidad, y vincula ser musulmán con creer en Allah y su mensajero.
Exhorta a identificar condicionamientos negativos como orgullo o ego, que alimentan conductas restrictivas, y sugiere un ejercicio: anotar en un papel qué nos condiciona (altura, recursos, memoria) para superar frenos en estudios, trabajo o relaciones, como aprender tablas en el colegio. Despide enfatizando que la psicología influye en la fe y las emociones diarias.