Vecinos y transeúntes detuvieron a un motochorro de 18 años acusado de al menos seis robos en la playa de Mar del Plata, frente a un restaurante en la costanera, donde su cómplice huyó pero fue identificado. La gente, cansada de la inseguridad, lo inmovilizó con golpes y patadas antes de llamar al 911, y la policía secuestró celulares, billeteras, caderitas y alimentos robados.
Una víctima previa, vestida de remera verde, participó en la golpiza pero terminó denunciada penalmente por agresión, pasando de víctima a victimario. El delincuente se burló desde el patrullero gritando "si querés dinero andá a laburar", lo que avivó la bronca ciudadana en una zona plagada de robos.
Panelistas debatieron la reacción entendible pero no justificada de la gente ante la impunidad, ya que el ladrón tenía múltiples hechos y seguía libre. La justicia complicó la situación procesal del agresor del motochorro y del cómplice prófugo, quien delató datos para atenuar su pena.