Teresa, dueña de una vidriería y cerrajería en Mar del Plata, acudió a la Comisaría XVI para denunciar una estafa en la que le usurparon la identidad y duplicaron su comercio en redes sociales, vendiendo sus espejos artesanales a mitad de precio y enviando clientes a su local. El subteniente de la Policía Bonaerense en turno se negó a tomarle la denuncia, la insultó con frases como "andá a la concha de tu madre" y la agredió físicamente con empujones, golpes y trompadas, todo grabado por las cámaras de seguridad con audio.
La comerciante relató que el oficial la empujó contra la puerta, le cerró la puerta encima del cuerpo causándole lesiones en muñeca, codo y pierna, y la atacó dos veces en la cara durante un forcejeo; ella se defendió pero quedó en shock. El comisario Nicolás Ticera intervino después, fue desafectado por tres meses en forma provisoria junto al subteniente, quien también enfrenta sumario interno y denuncia penal por lesiones leves agravadas por violencia de género e incumplimiento de deberes de funcionario público.
Teresa recibió mensajes ofensivos en Facebook, posiblemente de allegados al policía, y criticó la falta de custodia o protección pese al riesgo de represalias; rechazó ofertas posteriores para tomarle la denuncia original y busca abogado para avanzar en la causa. Insistió en que no callará y irá hasta las últimas consecuencias contra un sistema policial "débil", destacando que el funcionario abusó de personas vulnerables sin conocer sus derechos.
El incidente ocurrió el jueves pasado; el video muestra la escalada de violencia verbal a física, con el subteniente atrayéndola a una zona sin cámaras. Teresa enfatizó que pagamos su sueldo para resolver problemas, no crearlos, y cuestionó si el violento tiene vida normal en privado.