Singapur prohíbe venta e importación chicle desde 1992 para mantener calles limpias, con multas o prisión por grandes cantidades.
Solo permite chicles terapéuticos o nicotina con prescripción médica.
Singapur prohíbe venta e importación chicle desde 1992 para mantener calles limpias, con multas o prisión por grandes cantidades.
Solo permite chicles terapéuticos o nicotina con prescripción médica.