Nelson Castro recorre en vivo un barrio residencial de Rishon LeZion, a 20-25 minutos de Tel Aviv, donde una bomba racimo cayó a las 4:30 de la madrugada causando destrucción en viviendas, ventanas rotas, esquirlas incrustadas en paredes, mampostería caída y aire acondicionados dañados. No hubo heridos ni muertos porque los vecinos obedecieron las alarmas y evacuaron, pero la onda expansiva demuestra su letalidad potencial.
Cuatro alarmas sonaron en la madrugada (2, 4:30 y 8 AM), interrumpiendo el sueño de residentes, especialmente niños, en esta zona familiar similar a Martínez en Buenos Aires. Rescatistas voluntarios jóvenes limpian desde temprano, colocan telas en ventanas destruidas y retiran vidrios, mientras vecinos sacan pertenencias con cuidado bajo fajas de seguridad.
En paralelo, Alan Ferraro desde Beirut muestra contrastes urbanos: shoppings y cadenas comerciales junto a barrios precarios y desplazados acampando bajo puentes. No hay refugios ni sirenas; alertas informales via Telegram o WhatsApp avisan de drones o ataques, como el bombardeo israelí a las 3 AM en zona de Hezbollah. Recorren centro hacia mezquita Alamín y zonas militarizadas con hierros anticarros y tanquetas cerca de embajadas.
Israel determina orígenes: misiles de Irán (prohibidos racimo) llegan a Tel Aviv, Hezbollah ataca norte con corto alcance y alarmas insuficientes. Ataques israelíes focalizados en posiciones de Hezbollah en sur Líbano y Beirut. Cobertura en vivo desde ambos lados destaca tensión constante en guerra que entra en cuarta semana.
Equipo TN, con Matías Revela, Santiago Fixer, Nelson Castro y Alan Ferraro, experimenta impactos directos: cortes luz, vibraciones y falta descanso.