En el 8M y 9M, delegaciones de SUTERH marcharon frente a San José 1111, casa de Cristina Fernández de Kirchner detenida, exigiendo su libertad y rechazando la reforma laboral que amenaza derechos adquiridos.
Trabajadoras de Corrientes, Necochea y otras regiones declararon marchar por justicia social, contra el "gobierno que aplasta" trabajadores, por no retroceder en reformas laborales y por futuro de hijos y juventud.
Reclaman inclusión de perspectiva de género y diversidad en reforma laboral, defensa de salud y trabajo; destacan ausencia de Cristina como "guerrera" y líder peronista esencial para conquistas femeninas junto a Néstor Kirchner.
Voces enfatizan unidad de mujeres sindicalistas para no perder logros históricos ni permitir "banco de horas" que afecta reproducción familiar.