Misiles balísticos iraníes impactaron en las ciudades israelíes de Dimona y Arad, en el sur cerca del desierto de Negev, dejando más de 100 heridos en total, incluyendo 7 de gravedad, en ataques ocurridos hace minutos durante la tercera semana de guerra en Medio Oriente.
Los misiles, de media tonelada de explosivo y velocidad supersónica en fase terminal, eludieron parcialmente el escudo antimisiles israelí Cúpula de Hierro (efectividad 97-98%), causando daños en zonas civiles residenciales pese a intentos de intercepción visibles en videos. Dimona alberga un centro de investigación nuclear, aunque los impactos fueron en áreas alejadas, generando alertas de Rafael Grossi de la Agencia de Energía Atómica.
Desde Israel, Gaby Strokes reporta imágenes escalofriantes de explosiones y sirenas, confirmando oleadas de bombardeos en 15-20 minutos de intervalo. El analista militar Guillermo Spinelli destaca la energía cinética adicional por alta velocidad y posible uso de cabezas perforantes o de contacto, no racimo, como escalada en el conflicto.
Se menciona un misil iraní de 4.000 km de alcance capaz de llegar a España, y un lanzamiento previo sobre Diego García (base EE.UU.-Reino Unido en Índico). Panel discute si los ataques buscaban el reactor nuclear de Dimona o fallaron por imprecisión tecnológica iraní.