Mauricio Macri realizó un acto donde se separó de los "tirapiedras", coincidió con el rumbo del gobierno de Milei y rechazó el populismo, planteando al PRO como fuerza para reconstruir el país tras el destrato anterior.
Los analistas destacaron el contenido denso y relevante del discurso, viendo en la jugada de Macri la intención de presentar un candidato presidencial propio para restarle votos a La Libertad Avanza entre 5 y 10 puntos, complicando una posible victoria en primera vuelta y forzando negociaciones en Ciudad y Provincia de Buenos Aires.
Señalaron que Macri no habla con Milei hace tiempo, mantiene relación tensa y no será candidato a nada, enfocándose en la pelea por la Ciudad, que tiene balotaje y complejidad electoral mayor. Recordaron anécdotas pasadas como las "milanesas" con Milei para opinar sobre candidaturas.
El estilo del acto incluyó estética de 2015 con globos y streaming para jóvenes, bajando la comunicación tradicional.