El jubilado Mario, de 84 años, accede a replantearse la propuesta de sus hijos en Indonesia para recibir ayuda económica, después de una emotiva entrevista en el programa donde rechazó colectas y pidió trabajo.
Los conductores lo elogian como un titán por su positivismo pese a la pobreza extrema, su dieta de huevos y tomate, y la pérdida de 15 kilos por malnutrición. Mario camina 4 o 5 kilómetros diarios y aconseja a los jóvenes estudiar seriamente.
Insiste en su independencia, pero los panelistas lo convencen de abrirse a la ayuda familiar para mejorar su alimentación en el barrio de Once, Balvanera.