El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció una autorización limitada para vender 140 millones de barriles de petróleo iraní varado en el mar, buscando mitigar el salto del Brent a 106 dólares por el conflicto en Medio Oriente y evitar inflación global y recesión.
La medida no permite nuevos barriles pero libera oferta en tránsito, en contexto de ataques iraníes y posibles daños a infraestructuras energéticas; coincide con Trump evaluando relajar guerra por costos económicos, tras suba de tasas de interés en EE.UU. por inflación esperada.