La periodista María Luján recorrió el shopping Abasto durante el fin de semana largo y entrevistó a consumidores y trabajadores que denunciaron la dificultad para llegar a fin de mes por los altos precios. Una mujer contó que compró una camperita por 120.000 pesos con descuento del 20%, equivalente a unos 100 dólares, y comparó los costos con Suiza.
Los entrevistados coincidieron en que cuesta darse pequeños gustos, hay muchos negocios cerrados y la gente mira precios o pide rebajas, pagando mayormente con tarjeta o Mercado Pago. Una empleada de Pelopitos dijo que las ventas están flojas pese al feriado y que los sueldos apenas cubren gastos fijos.
Una familia paseando con bebé admitió que la economía está jodida pero hay que adaptarse, mientras estudiantes de gastronomía gastaron 20.000 pesos en bebidas y guasitas en Starbucks y una cafetería. El panel debatió que hay fluidez de gente pero poca compra real, culpando impuestos altos y falta de producción, defendiendo políticas del gobierno contra emisión monetaria.
Tomás Dente ironizó que con este presidente la gente puede comprar camperitas caras, contrastando con quejas, y el debate escaló entre panelistas sobre riqueza real versus papelitos de colores.