El conductor critica duramente al Congreso Nacional como fuente constante de vergüenza y quilombos, proponiendo dos soluciones: que diputados honestos denuncien y expulsen a los escandalosos como el del rifle o la peluca, o barajar todo en elecciones próximas sin reelecciones para "pelotudos".
Insiste en buscar nombres probos como economistas, médicos o actores honestos, menciona Brandon de los radicales como ejemplo, y reclama un Congreso de hombres honestos en lugar de la actual "merza". Lamenta altos sueldos para indisciplinados.