La mafia china atacó un supermercado de la comunidad china: motochorros arrojaron bomba de humo para distraer clientes, generaron caos y uno entró a disparar al dueño, rozándole el brazo izquierdo como mensaje de extorsión por no pagar "seguridad". Es modus operandi típico para cobrar dádivas.
La Policía de la Ciudad detuvo a los autores materiales tras investigación profunda de la Dirección de Investigaciones. Panel discute si fue gatillero (mensaje sin matar) o sicario fallido (entró a quemar distancia corta con bajo calibre, tiro instintivo practicado en cárceles con gomitas).
Expertos escalan amenazas: primera balazos al frente, segunda disparo en extremidades, tercera muerte. Víctima no es solo el comerciante sino toda la sociedad por inseguridad generada. Mensajes de público: "no son comerciantes, son sicarios".