Cecilia Iraola, de 53 años y madre del dueño de una concesionaria en San Isidro, murió abatida por balas de un sicario que disparó siete veces contra la casa por orden del comprador Arroyo, detenido, tras disputa por un BMW con fallas.
El sicario llegó en moto a las 18 horas, efectuó cuatro disparos a la puerta y tres a la ventana del living donde estaba Cecilia, perforando la persiana plástica e impactando en su abdomen. El dueño, de 27 años, estaba de viaje en Costa Rica; Arroyo, de 36, se desligó pero su celular lo ubica en la escena.
El sicario, preso con tobillera por tráfico de drogas, cortó el dispositivo y huyó; cámaras lo siguen hasta San Isidro, moto lleva a José León Suárez donde hallaron arsenal, armas y dinero. Contrato era para "escarmentar", no matar, por 10 mil dólares del auto; costos de sicario rondan dos millones de pesos.