Los vecinos desalojados tras el derrumbe de la losa en el estacionamiento de Parque Patricio rechazan regresar a sus departamentos pese a la habilitación judicial basada en informes de la constructora COSUD y peritos oficiales, denunciando grietas, filtraciones, puertas rotas, plagas, inundaciones, falta de gas, ascensores averiados sin frenos antipánico y ausencia de seguridad en los edificios.
Fer entró a su departamento y encontró un hogar podrido con moscas, agua sucia y sin gas por fuga en medidores; Anabela y Macarena no ingresaron por miedo, relatando inundaciones en propiedades desocupadas, roturas en puertas aseguradas solo con cadenas y edificios abiertos a intrusos. Exigen pericia independiente de peritos propios, aún no autorizada por la fiscalía, y extensiones de estadía en hoteles hasta el 25 de marzo.
Los damnificados, representados en un 75% por el abogado Rolando Burlando, critican la falta de imputados tras más de dos semanas, la desinformación sobre retiro de autos y mascotas separadas en guarderías estatales. Cuestionan el informe técnico "ocular" sin pruebas estructurales profundas y reclaman al Gobierno de la Ciudad, administración y COSUD por ignorar quejas previas sobre filtraciones y mantenimiento.
En estudio, panelistas debaten la confianza en peritos de la constructora y oficiales de justicia, destacando que la clausura se levantó parcialmente solo para departamentos, no áreas comunes, dejando a vecinos en un limbo ante el fin del alojamiento hotelero sin garantías de habitabilidad real.