Un informe revela que un tercio de los argentinos sufrió extorsión por trapitos y limpiavidrios, 32% intimidación por vendedores ambulantes y 34% por pedir limosna en el último año. El 6% reportó acoso sexual callejero.
El 90% considera estos comportamientos como delitos sancionables, aunque preocupa el 10% que no. Mujeres sufrieron más acoso (9%) que hombres (3%), y conductores más extorsión por trapitos (48%).
Los panelistas describen la calle argentina como una selva con deterioro de normas de convivencia, naturalizando la violencia. Destacan que argentinos emigrados valoran la ausencia de estas sensaciones en otros países.