Claudio Uberti, arrepentido en la causa Cuadernos, reveló vivir en "estado de terror permanente" temiendo ser trasladado a detención común donde lo ven como "buchón" y sufrir represalias.
Familiares directos suyos en una provincia del centro recibieron amenazas indirectas para que no declare, evocando los fines de Fabián Gutiérrez y Alberto Nisman. Uberti teme un "puntazo por la espalda" en prisión y se compromete a ampliar cuando se normalice su detención.
Insiste en no ser traidor sino imputado colaborador bajo ley 27.304, y mantendrá su colaboración pese a ataques.