Familiares directos de Claudio Uberti, arrepentido en la causa Cuadernos, recibieron amenazas indirectas en una provincia del centro del país para que deje de declarar. Uberti vive en estado de terror, teme traslado a prisión común donde lo vean como buchón y sufra represalias como Fabián Gutiérrez o Alberto Nisman.
Decidió ratificar y ampliar sus dichos ante la fiscal Fabiana León y defensores, respondiendo todas las preguntas. Pidió traslado a detención segura para ordenar ideas y ser preciso, comprometiéndose a presentarse cuando normalicen su situación.
En juicio, dijo: "Vivo en un estado de terror permanente", negando ser traidor pero sintiéndose indemne y con miedo.