La doctora Malena Cohen-Sinbert, jefa de neumonología pediátrica del Hospital Universitario Hadassah en Jerusalén, explica que el hospital cuenta con instalaciones subterráneas equipadas con terapia intensiva y quirófanos para continuar atención durante ataques.
Describe rutina alterada por sirenas, viajes al trabajo con paradas obligatorias para resguardarse en ruta, estudios por Zoom para hijos y pacientes crónicos con miedo a salir. Equipo preparado para catástrofes tras impacto reciente cerca.
El hospital, asociado a Universidad Hebrea, atiende civiles y soldados sin interrupciones pese a guerra, adaptándose a interrupciones constantes pero manteniendo servicios normales en búnker subterráneo.